Todos los niños son capaces

El Método Suzuki o “Educación del Talento” nació de las reflexiones del Dr. Suzuki, que observó que todos los niños son capaces de aprender uno o varios idiomas con fluidez y precisión, por difíciles que estos sean. Nadie duda de que cada niño adquirirá su lengua materna, aún cuando parezca que avanza poco en relación a otros niños de la misma edad. Sobre esta certeza nace la principal premisa del método: “Todos los niños son capaces”.

Tocar como hablar

El Dr. Suzuki ideó un método de aprendizaje musical para aprovechar esta capacidad extraordinaria. Los niños aprenden a tocar de la misma manera que aprenden a hablar; a través de la escucha, la imitación, la repetición y un entorno estimulante.

Aprendizaje temprano

El aprendizaje de la lengua materna empieza a muy temprana a edad, y por eso la educación musical con el método Suzuki ha de empezar también lo más pronto posible para poder aprovechar las ventajas de la capacidad plástica del cerebro de los niños de corta edad.

La importancia del entorno

Los niños pequeños aprenden constantemente a través de sus experiencias diarias. Esta capacidad se puede aprovechar creando un ambiente positivo y rico en estímulos. Cuando los bebés balbucean sus primeras palabras o dan sus primeros pasos sólo reciben palabras de aliento, lo que les motiva a practicar y repetir hasta que adquieren dichas habilidades. Del mismo modo profesor y padres crean un entorno favorable para el aprendizaje.

Trabajo coordinado de padres y profesores

El padre o la madre recibe una formación instrumental previa que sirve como modelo al alumno que empezará a tocar el instrumento, sirviendo además de base para el trabajo posterior con el alumno. Después de la formación, el padre o la madre viene a clase con el niño y es guiado por el profesor para llevar a cabo la tarea semanal que permitirá al alumno repetir y practicar lo aprendido.

Grupo e individualidad

Suzuki observó la importancia de complementar las lecciones individuales con clases en grupo. En estas clases los niños refuerzan lo aprendido en un entorno en que se sirven unos a otros de modelo, observan a otros niños de su edad haciendo música y se propicia una relación natural con el hecho musical y el instrumento. Se trata de una actividad áltamente cooperativa.

Desarrollo emocional e intelectual

Numerosos estudios científicos han comprobado la influencia definitiva entre el apredizaje musical activo en edades tempranas y el desarrollo de otras áreas como las matemáticas, el lenguaje, la psicomotricidad, la coordinación visio-espacial; así como del desarrollo de la afectividad, la empatía, la autoestima.

Desarrollo de la atención y la concentración

En el método Suzuki, los niños aprenden a tocar antes de leer ningún tipo de notación musical (esta habilidad se aprenderá después) lo que desarrolla y favorece la memoria. Una vez ha aprendido la primera pieza, un alumno Suzuki de corta edad es capaz de tocarla seguida, con buen sonido y sin errores, lo que, junto a la páctica de música en grupo, favorece el desarrollo de la capacidad de atención y concentración.

La cualificación del profesor

La puesta en práctica con éxito de este método requiere un profundo conocimiento de la psicología e intereses del niño, así como del repertorio graduado que Suzuki creó.
Todos los profesores de método Suzuki han recibido una formación bajo la supervisión de un profesor formador. Sólo se puede enseñar Método Suzuki si se está en posesión del título correspondiente expedido por las distintas asociaciones continentales Suzuki, en el caso de España, por la European Suzuki Associati